viernes 5 de noviembre de 2010

La Gioconda y un argentino

Todos sabemos que la Gioconda fue pintada por un artista italiano, Leonardo Da Vinci, el cual fue protegido por un rey francés, Francisco I. De hecho, actualmente, el cuadro se encuentra en Francia, en París.

Pero a comienzos del siglo XX el cuadro ha pasado por Italia porque fue robada por un italiano.

Y la idea de quién fue?

Sí, de un argentino.

A modo de introducción:

Museo del Louvre en Paris - marzo 2008

Como ya mencioné, el cuadro La Gioconda, conocida también como La Mona Lisa, es una obra de Leonardo da Vinci.

Desde el siglo XVI es propiedad del Estado Francés, y se exhibe en el Museo del Louvre de París.

Su nombre oficial es Gioconda (que, traducido del italiano al castellano es alegre), en honor a la tesis más aceptada acerca de la identidad de la modelo, apoyada en el hecho de que era esposa de Francesco Bartolomeo del Giocondo y que su nombre era Lisa Gherardini.

La fama de esta pintura no se basa únicamente en la técnica empleada o en su belleza, sino también en los misterios que la rodean.

Es uno de los cuadros más famosos del mundo, debido al robo que sufrió en 1911, a las reproducciones realizadas, a las múltiples obras de arte que se han inspirado en el cuadro y a las múltiples referencias literarias. Es además la última gran obra de Leonardo, si se tiene en cuenta que siguió retocándola hasta sus últimos años.

Después de terminar el cuadro, Leonardo llevó su obra a Roma y luego a Francia, donde se conservó hasta su fallecimiento. Se sabe que pasó a manos del rey francés Francisco I.

Tras la muerte del rey, la obra pasó a Fontainebleau, luego a París y más tarde al Palacio de Versalles. Sin embargo, está comprobado que permaneció en las colecciones reales francesas y que en el siglo XIX, Napoleón Bonaparte lo tuvo guardado en el Palacio de las Tullerías tras una temporada en su residencia.

Con la Revolución francesa llegó al Museo del Louvre, donde se encuentra actualmente; Napoleón lo retiró de allí para colocarlo en su cámara personal. Finalmente regresó al museo, donde se alojó hasta el 2005 en la Sala Rosa, y fue trasladada en ese año al Salón de los Estados.

Museo del Louvre en Paris - marzo 2008

Pero bueno, volvamos a lo que quería contarles: el robo.

Un comerciante argentino llamado Eduardo Valfierno "convenció" al carpintero italiano Vincenzo Perugia (ex empleado del Museo del Louvre) para que robase el cuadro, con el fin de venderlo por una cifra millonaria.

El 21 de agosto de 1911, Perugia llegó al Museo del Louvre a las 7 de la mañana, vestido con una gabardina blanca como las que usaba el personal del museo, descolgó el cuadro y a continuación, retiró la tabla de su marco, abandonando este último. Poco después salió del museo con el cuadro escondido bajo su ropa, colocándolo posteriormente en una valija.

Valfierno hizo negocio con cinco coleccionistas estadounidenses y un brasileño, a quienes les vendió falsificaciones a cada uno por trescientos mil dólares.

A todo esto, en el medio, antes de agarrar a Valfierno y a Perugia, han capturado erróneamente a un escritor, a un aventurero belga y hasta a Pablo Picasso, dado que tenía antecedentes de comprar obras de arte falsificadas!!! jaja

La captura de Perugia se dio cuando intentó vender el cuadro original al director de la Galleria degli Uffizi, quien se hizo acompañar de la policía. Perugia alegó que el robo había sido perpetrado para devolver la obra a su verdadera patria, y que él sólo era víctima de un estafador; el jurado lo sentenció a varios años de prisión.

Antes de regresar al museo, la pintura se exhibió en Florencia, Roma y Milán. En 1931, Valfierno contó su historia a un periodista estadounidense, revelando la identidad de los estafados con las falsificaciones.

Museo del Louvre en Paris - marzo 2008

Tras dicho robo, algunos pintores afirman que puede dudarse de la originalidad del cuadro en exhibición, puesto que fácilmente puede ser una copia. Durante la Segunda Guerra Mundial, el cuadro fue custodiado en el castillo de Amboise y posteriormente en la abadía de Loc-Dieu.

Y así es, como un argentino es partícipe en una historia que involucra uno de los cuadros más famosos del mundo mundial!

Me causan gracia también las distintas parodias que se han realizado sobre el cuadro, como ser:

▪ En 1919, el dadaísta Marcel Duchamp pintó una parodia de la Mona Lisa que incluía un bigote y perilla en la modelo y la inscripción LHOOQ (que significa ella tiene el culo caliente, traducido del francés).
▪ Salvador Dalí, pintó su autorretrato sobre el paisaje de la obra de Leonardo, a manera de ridiculización.
▪ Fernando Botero pintó una mujer extremadamente obesa y deforme a manera de parodia del cuadro.
▪ Jim Henson montó sobre el cuadro la cara de la Cerdita Piggy.
▪ La revista "The New Yorker" hizo un montaje del rostro de Monica Lewinsky sobre el cuadro de Leonardo.

Y yo, posé con Mona, en el Museo de Cera de Amsterdam. 

Museo de cera de Amsterdam - Madame Tussauds

;)

Rayu

2 comentarios:

Maru dijo...

Leiste el libro Valfierno de martín Caparros? es una ficción muy bien contada sobre la historia de este argentino. Saludos!

Rayu, para los amigos ;) dijo...

Gracias Maru! Lo tendré en cuenta! No tenía ni idea :)